Se mudó a su casa como su media hermana. Se va como su perdición... o como su para siempre.
Lena Carter jamás pidió una mansión, un apellido nuevo ni un hermanastro con cuerpo de dios del hockey y una sonrisa descarada que debería ser ilegal. Cameron Hayes es todo aquello de lo que la criaron para alejarse: arrogante, inalcanzable y completamente prohibido.
Y además esconde algo sobre el padre de ella que podría destruir a ambas familias.
Cuando un escándalo de noviazgo falso los arroja a los reflectores, la línea entre lo fingido y lo real empieza a desdibujarse a toda velocidad. Un casi beso se convierte en un beso de verdad. Un secreto se convierte en una docena. Y cuanto más se acerca Lena a la verdad, más peligroso se vuelve que la descubran amando a la única persona que jamás debió desear.
Ahora el hielo se resquebraja bajo sus pies, en la pista y en todos los demás rincones de su vida.
Él tiene un campeonato que ganar.
Ella tiene una familia que salvar.
Y ninguno de los dos piensa irse sin dar pelea.
Hay reglas que están hechas para romperse. Y esta podría destrozarlos a ambos.