Después de que su amor de la infancia la rechazara, Cassie se vio obligada a abandonar la manada con el corazón destrozado y sintiéndose completamente sola.
Pero cuando creyó que toda esperanza estaba perdida, se encontró con los gemelos Alfa en el bosque. En ese instante, sintió una atracción irresistible que le reveló que estaban destinados a ser sus compañeros.
Los dos Alfas le suplicaron que los acompañara de regreso a su propia manada. Cassie estaba dispuesta a comenzar una nueva vida, aunque pensaba que podría utilizarlos como instrumentos de venganza.